Por Iliana Cortés con información de Future Snoops
Joyas que dicen “sí” para acompañarte toda la vida.
La temporada de bodas de consolida su posición como el más robusto de América Latina y la joyería nupcial se prepara para ser el complemento perfecto del look. Mucho se habla de los vestidos, pero elegir las joyas adecuadas es un paso igual de importante. Las tendencias de esta temporada optan por celebrar la individualidad y la intención. Este año llega el auge de la joyería personalizada, aquella que va más allá de algunas piezas simples y apuesta por lo personal, lo artístico y lo emocional.
La tendencia está evolucionando hacia un lenguaje más íntimo contando la historia de quienes la llevan, nada de tradiciones, nada de fórmulas como “lo que siempre se ha llevado” y nos gustaría comenzar con aquella joya que abre el primer capítulo, estamos hablando de los anillos de compromiso, este año las novias más románticas están optando por piezas con inspiración floral, capullos y hojas tallados en oro, diamantes que simulan pétalos, y cortes princesa son elegidos como los favoritos, pero… si eres una novia menos romántica no te preocupes, esta tendencia también tiene algo listo para ti, los anillos asimétricos llegan con la misma fuerza, piezas que rompen con la simetría clásica juegan con la posición del diamante agregando movimiento y argollas que siguen esta fórmula protagonizan un toque divertido y único.
Pero la tendencia no termina solo con el compromiso y muestra un clásico con mucha más fuerza, estamos hablando de los anillos de “sello” tradicionalmente asociados con la herencia y la identidad esta pieza vuelve reinventada como la favorita de los matrimonios jóvenes que se involucran en la creación del monograma de pareja, pero agregando piedras preciosas a los costados para personalizarlas aún más, el resultado es sofisticado, personal y sobre todo lejos de lo convencional.
Para ellos, los accesorios también adquieren protagonismo. Los gemelos con nácar aportan una dosis de lujo discreto y una elegancia casi hipnótica. Su brillo iridiscente cambia sutilmente con la luz y convierte un detalle aparentemente pequeño en uno de los puntos focales del look. Es esa clase de lujo o detalle que no necesita anunciarse, pero aparece ahí como un guiño al diseño.
El 2026 para los novios tiene algo muy especial: es momento de cambiar la elegancia nupcial clásica por un toque vanguardista entrando en una era donde la personalidad importa tanto como la tradición. Las parejas buscan piezas que no solamente acompañen un vestido o un traje porque la historia no termina con la celebración, se queda en las fotografías, en las manos que se entrelazan, en las generaciones que vendrán y en ese pequeño instante en el que años después alguien preguntara: ¿Te acuerdas cuando elegimos esta pieza?
Piezas y elementos clave:
• Diamantes talla marquesa,
pera y princesa.
• Pétalos de diamante.
• Inspiración vintage.
• Pétalos tallados en oro.
• Grabado de escritura
personalizado.
• Pequeñas piedras preciosas
laterales.
• Diseño unisex.
• Monograma grabado a mano.
• Oro amarillo de 14 quilates.
• Rodio blanco.
• Incrustaciones de nácar.
• Respaldo de plata esterlina.
• Nácar multicolor.

