Por: Thelma Gust Ramos
En entrevista para Joya Magazine, el empresario Sergio González Velasco, director general de Altima Joyería destaca que la vinculación gremial y la formación han sido dos factores fundamentales para el crecimiento de la industria joyera en México; además de compartir su visión sobre los retos y oportunidades que tiene los empresarios de este sector.
Para el empresario Sergio González Velasco, director general de Altima Joyería uno de los grandes aciertos de la industria joyera mexicana ha sido la unidad del sector, gracias a la vinculación gremial a través de Cámara de Joyería Jalisco y los Centros Joyeros, así como la consolidación de exposiciones como Expo JOYA; esto, ha permitido a la industria joyera ser pilar fundamental para el ecosistema empresarial del país, pero también un catalizador del emprendimiento a través de la formación del sector.
González Velasco comparte en entrevista para Joya Magazine, su visión sobre los retos y oportunidades de crecimiento que ha tenido como empresario al frente de Altima Joyería, una empresa con una trayectoria de cuatro décadas en el sector, que ha basado su filosofía empresarial en la calidad y el servicio, para convertirse en socio y aliado de sus clientes.
Altima Joyería ha tenido un crecimiento constante en la industria joyera mexicana. ¿Podría contarnos cómo comenzó su camino en la industria joyera mexicana y qué desafíos enfrentó?
“Este negocio surge de un proyecto de emprendimiento personal y familiar, del trabajo conjunto con colaboradores familiares y amigos, en la forma de vendedores independientes, la cual fue tomando forma y pasando de la venta al detalle al servicio al mayoreo, a través de la figura de consignación, que se usaba mucho. Un tema que nos ayudó mucho a catapultarnos fue el haber ingresado a un centro de negocios como es el Centro Joyero Distrito Joyero, de esa manera contactamos con otros fabricantes, distribuidores y logramos tener mayor presencia a nivel regional, y en seguida nacional, a través de viajes, visitando a distribuidores independientes en las diferentes entidades alrededor de nuestro estado”.
“Otro factor importante fue haber participado en Cámara de Joyería Jalisco, y a través de esta haber iniciado nuestra participación en Expo JOYA en 1994. Sin embargo, ha habido algunos tiempos complejos como lo fue para la mayoría la gran crisis del 95, pero que también nos enseñan y nos hacen replantear estrategias y aprender a atravesar por momentos complejos”.
A lo largo de su trayectoria como comercializador y empresario en joyería. ¿Cuál considera ha sido la lección más importante que le ha enseñado el mercado mexicano?
“La joyería es un medio muy noble, porque se presta mucho para el autoempleo y el emprendimiento, tiene grandes fortalezas; el producto es de poco espacio físico, es fácilmente trasladarlo, no pasa de moda, no pierde su valor; sin embargo, también por su naturaleza genera codicia y genera riesgos a robo, por lo que son retos con los que constantemente los joyeros estamos enfrentando y que debemos contemplar para minimizar los riesgos al máximo”.
“Pero en las fortalezas de este sector, tenemos la gran ventaja de vivir en Guadalajara que es la capital joyera, donde hay gran distribución y producción de joyería, donde hay una gran oferta que nos permite, a la vez, trasladarla en valor a nuestros clientes al mercado; y de ahí hemos, basado también nuestra competitividad en la calidez, la oferta; que el producto que cumpla con la normatividad, que sea un producto de gran calidad, de manera que nos convertimos en socios y aliados de nuestros clientes, creciendo con ellos. Hemos visto a muchos de nuestros clientes crecer satisfactoriamente, trabajando juntos desde hace décadas”.
Altima Joyería ha crecido poco a poco en un mercado competitivo. ¿Qué estrategias o decisiones clave cree fueron fundamentales para que su empresa se consolidara?
“Ser partícipes de Expo JOYA, en donde hemos tenido la oportunidad de conectar con miles de participantes del sector en un mismo lugar, en una misma fecha; eso nos ha proyectado muchísimo. También la participación en Cámara de Joyería, donde hemos tenido oportunidad de tener una presencia de importancia; ha sido un lugar donde hemos podido conectar con otros colegas del sector, compartiendo conocimientos, experiencias y creando redes de trabajo que agregan gran valor a nuestra oferta. Además de nuestra presencia en el centro joyero en el que estamos, Distrito Joyero, y la permanente participación en Expo JOYA por casi 30 años, una constante ha sido el mantener una oferta de productos innovadora y el servicio que ofrecemos es de lo que más valoran nuestros clientes; el servicio de poderles hacer cambio de piezas que no desplacen, el acompañamiento y asesoría; todo eso, se refleja en una relación duradera que se traduce en confianza, calidez y dinamismo”.
“El sector joyero mexicano se percibe como un gremio muy unido. La representatividad a través de Cámara de Joyería Jalisco y la asociación por medio de centros especializados de negocios, como lo son los Centros Joyeros, han sido fundamentales.
El consolidar exposiciones de gran calado, como lo es Expo JOYA también ha permitido que la industria joyera mexicana se siga fortaleciendo a nivel nacional e internacional”. Sergio González Velasco, director general de Altima Joyería
¿Cómo ha logrado Altima adaptarse a las nuevas necesidades del mercado?
“Es indispensable estar palpando el mercado y estar respondiendo a la demanda de los clientes, puntualmente porque cada vez hay una ambiente de competitividad, y bueno, la mejor respuesta o la mejor garantía de que lo estamos haciendo bien es que nuestros clientes sigan con nosotros después de décadas, ante tanto oferta y dinamismo global, sofisticación de los mercados y con presencia de la digitalización. Nosotros seguimos presentes y consolidándonos en el gusto de los clientes, desde los clientes al detalle hasta los distribuidores”.
¿Por qué considera que la industria joyera mexicana es de las industrias más importantes para la expansión del ecosistema empresarial en el país?
“Nuestro país tiene un gran mercado interno, y es un mercado que tiene gusto por la joyería de oro, en gran medida dado a que está muy generalizado esa idea de que puede sacarlos de un apuro; que es un pequeño tesoro que las familias tienen y que es un referente en cuanto a una necesidad, porque puedes apoyarlos de manera rápida aún con la ventaja de recuperar sus piezas. También es un bien muy apreciado para transmitir sentimientos, emociones, para trascender familiarmente. La joyería es un elemento que los acompaña en los momentos más importantes; por lo que tenemos un gran mercado que se con- solida y que tiene un crecimiento muy importante”.
“En momentos complejos como lo fue en la pandemia, en nuestro país fue una de las industrias más estables, una de las industrias que, podríamos decir, no paró en ningún momento, así que por ese lado tengan confianza”.
Muchos de nuestros lectores también están buscando crecer o bien incursionar en el sector joyero. ¿Qué consejos le daría a quienes están empezando o buscan expandir su negocio en el sector joyero mexicano?
“Yo recomendaría que escuchen y analicen el mercado, más que proponerle; escuchar qué es lo que necesita el mercado en términos de servicio, surtido, precio, calidez, apoyo financiero y confianza en cuanto a la calidad de sus productos. Por otro lado, el que creen redes, se relacionen en el sector, busquen socios, que cuiden mucho su prestigio en la parte financiera, y aprovechen todas las oportunidades que hoy la tecnología les ofrece para potenciar su proyección a través de la generación de imágenes digitales y otros canales que hoy les permiten tener más visibilidad a los negocios”.
¿Cuál considera es el reto principal que tiene la industria joyera mexicana para seguir consolidándose en nuestro país y a nivel internacional?
“Para la industria ir de la mano de la tecnificación. La tecnología es la clave, pero siempre explotando ese conocimiento que se tiene del mercado interno que es tan codiciado desde el exterior; es palpable el interés que muestran desde otras latitudes por el mercado nacional. Por otro lado, México tiene perspectivas en su economía muy positivas a mediano plazo; es un país grande con gran población joven, con recursos, con múltiples tratados, que van a seguir ofreciendo oportunidades. También se nota una mejora en la economía de las familias, así que apostarle mucho a la tecnificación, formación, y por supuesto incen- tivar la cultura emprendedora, que es una asignatura que tenemos pendiente, el seguir difundiendo la educación financiera”.
“Hoy las barreras se han venido minimizando de manera digital, por lo que la participación más nutrida de empresas mexicanas en los mercados internacionales de industriales ha dado gran satisfacción y esperanza. Para la industria nacional, que en su mayoría es integrada por micro y pequeñas empresas, el tecnificarse, el formarse, les dará resultados porque ya no hay cabida para quien desdeña la educación, la preparación; es unirse y prepararse; por lo que les recomiendo que busquen la repre- sentación de la Cámara de Joyería Jalisco que ofrece grandes herramientas para impulsarse”.
Mirando hacia adelante, ¿qué objetivos o proyectos tiene Altima Joyería para seguir creciendo y destacando en la industria joyera mexicana?
“En Altima nos sentimos optimistas porque vemos que nuestra clientela se ha consolidado. Nosotros tratamos de estar más comunicados con nuestros clientes. También formar e involucrar en el emprendimiento a nuestros socios colaboradores, de esa manera ellos ven en Altima no sólo un lugar de trabajo, sino también una palanca de empoderamiento personal; es uno de los elementos que nos ha venido a consolidar. El conocer de cerca sus problemáticas, en un marco de respeto y confianza, ha permitido que logremos esa relación donde todos ganamos”.

