El Pink Star es un diamante excepcionalmente raro y famoso debido tanto a su color como a su tamaño y calidad. Fue extraído por De Beers en 1999 en Sudáfrica y se considera uno de los diamantes más valiosos del mundo.
De color rosado de tono intenso y saturado, el Pink Star tiene un peso de 59.60 quilates, lo que lo convierte en uno de los diamantes rosados más grandes del mundo. Su tamaño y color lo hacen aún más raro y valioso, ya que los diamantes rosados tienden a ser mucho más pequeños que los diamantes incoloros.
Es importante señalar que los diamantes rosados son extremadamente raros y los de este tipo, especialmente en esta calidad, son aún más excepcionales. Los diamantes de color rosado puro, especialmente de alta saturación, son muy codiciados y casi no se encuentran en la naturaleza.
En tanto, en 2013, el Pink Star se subastó por una cifra récord de 83 millones de dólares en una subasta de Sotheby’s en Ginebra; esto lo convirtió en el diamante más caro jamás vendido en una subasta en ese momento. Es un diamante que ha sido pulido con un corte ovalado, lo que resalta aún más su belleza y singularidad. La calidad del corte también es crucial, ya que mejora la brillantez y la intensidad del color.
Aunque el diamante fue subastado, ha habido cierto nivel de controversia en torno a su venta. En 2017, el comprador original no completó la compra debido a problemas financieros, lo que hizo que el diamante fuera nuevamente puesto a la venta. En 2018, fue vendido nuevamente por un precio cercano a los 71.2 millones de dólares, aunque esta cifra sigue siendo excepcionalmente alta.
El Pink Star es importante no solo por su belleza y rareza, sino también por el récord que ha establecido y la fascinación que ha generado en el mundo de la joyería y las subastas. Es considerado uno de los diamantes más extraordinarios y valiosos de la historia reciente.