El valor de las reservas de oro de México registró un incremento de 53% entre enero y octubre de 2025; esto impulsado por los máximos históricos alcanzados por el metal precioso en los mercados internacionales.
De acuerdo con economistas, este comportamiento responde a que el oro se ha consolidado como un refugio para los inversionistas frente a la incertidumbre generada por la guerra comercial encabezada por Donald Trump y por diversos conflictos geopolíticos.
De acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico), al 31 de octubre de 2025 el país acumulaba 15 mil 491 millones de dólares en reservas de oro, un aumento significativo respecto a los 10 mil 091 millones de dólares reportados al cierre de 2024. Con 120 toneladas del metal, México se coloca como el tercer país de América Latina con mayores reservas, lo que fortalece su posición ante eventuales choques financieros, tensiones comerciales o escenarios internacionales adversos.
Este panorama contrasta con la situación de inicios de siglo. Entre 2000 y 2010, las reservas de oro del banco central fluctuaban apenas entre 3.1 y 7.1 toneladas. El punto de inflexión llegó en el primer trimestre de 2011, cuando Banxico adquirió 100 toneladas de oro como parte de una estrategia de diversificación de sus reservas internacionales, con un desembolso aproximado de 4 mil 500 millones de dólares. Un año más tarde, se sumaron otras 20 toneladas, las cuales se resguardan en centros financieros como Londres, Estados Unidos y otros países.
En el último año, la onza de oro se ha apreciado más de 63%, al pasar de 2 mil 640 a 4 mil 433 dólares al 29 de diciembre de 2025, según ActivTrader. Estas ganancias perfilan a 2025 como el mejor año para el oro desde 1979. La imposición de altos aranceles a importaciones canadienses y la amenaza de nuevas tarifas a productos europeos han elevado la volatilidad financiera, impulsando la demanda por activos refugio. Este contexto influye directamente en los mercados bursátiles, las divisas y las decisiones de los bancos centrales, mientras las negociaciones comerciales definirán el rumbo del crecimiento económico y la confianza de los inversionistas.

