Las aguamarinas siberianas que guardaron una historia imperial

por adminjoyam

Un collar creado por Fabergé en 1911 reunió once aguamarinas siberianas con diamantes y estuvo vinculado a la emperatriz Alexandra Feodorovna.

Las joyas imperiales rusas volvieron a ocupar un lugar destacado en el mercado internacional de piezas históricas con la subasta de un collar realizado por Fabergé alrededor de 1911, cuya composición reunió aguamarinas siberianas y diamantes.

La pieza, ofrecida por Sotheby’s en junio de 2026, estuvo formada por once aguamarinas siberianas de talla redonda y tamaño graduado, enmarcadas por diamantes de talla rosa. El diseño incorporó además motivos de laurel calado y antiguos diamantes brillantes, montados en platino, con un broche de oro. El collar medía 37.3 centímetros de longitud.

Uno de los aspectos más relevantes de la pieza fue su procedencia imperial. El collar fue presentado en mayo de 1911 por el Gabinete Imperial a la emperatriz Alexandra Feodorovna, esposa de Nicolás II, como un posible regalo relacionado con la visita a San Petersburgo del príncipe heredero alemán Guillermo y su esposa, Cecilia. Sin embargo, la joya no fue seleccionada y posteriormente regresó al Gabinete Imperial.

La presencia de aguamarinas procedentes de Siberia aportó otro valioso para el mundo gemológico. Su tonalidad azul, característica de esta variedad del berilo, encontró en la estética de Fabergé un marco de diamantes que acentuó el contraste entre ambas gemas.

La pieza fue atribuida al taller de Albert Holmström, uno de los maestros vinculados con Fabergé en San Petersburgo. Conservó además su estuche original de Fabergé, revestido de terciopelo y seda, un elemento que incrementó su interés para los coleccionistas.

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