Por: Thelma Gust Ramos
La propuesta de la firma Bohémica para Escaparate 2025 parte de una premisa clara: vestir la joya y permitir que sea protagonista. A través de la investigación y el trabajo en equipo, Andrea Muñoz Ramírez, directora creativa de la marca, construyó propuestas influenciadas por la narrativa del tiempo, la historia y el misticismo.
Para Andrea Muñoz Ramírez, directora creativa de la firma Bohémica, crear la propuesta de moda para Escaparate 2025, más que desarrollar una nueva colección, fue un punto de inflexión y evolución. Tras haber participado en ediciones anteriores de
Escaparate, este regreso representó una mirada consciente y colectiva del trabajo creativo.
“Fue un renacer creativo (…) Fue definitivamente un regalo y una inspiración volver a crear y ver la evolución del trabajo, y en este caso muy interesante porque pues se trabajó de la mano de joyas con un tema muy en específico de época que siempre ha sido una de mis más grandes inspiraciones”, compartió la diseñadora.
¿Su premisa? Hacer que la moda y la joyería fueran protagonistas en un mismo escenario. A partir de ahí, Andy Bohémica (como es conocida en el gremio de la moda) se sumergió en la investigación de distintas épocas históricas para reinterpretarlas desde el lenguaje de su marca, cuyo ADN está profundamente influenciado por la narrativa del tiempo, la historia y el misticismo. ¿El resultado?, la proyección de una mujer que viaja a través del tiempo, una figura atemporal que conecta pasado y presente desde la identidad femenina.
El mayor reto, destacó en entrevista para Joya Magazine, fue lograr que todas las piezas del rompecabezas encajaran. Para la diseñadora, cada elemento exigía coherencia sin perder fuerza individual, y el desafío residía en unificar visiones sin diluirlas, con el firme objetivo de mantener contextos históricos e identidad de la marca y las propuestas de los 18 diseñadores de joyería participantes, para dar vida y movimiento al performance de Escaparate 2025: Joyas de México en el tiempo.
“Tomé mucho en cuenta la referencia de inspiración, los materiales o la historia que querían contar los diseñadores de joyería y solo lo transformé o plasmé a la mujer bohémica que usaría esa joyería (…). Por ejemplo, para el tiempo prehispánico, que fue una de las primeras piezas con las que trabajé, sí materialicé a una mujer bohémica que en este caso sería un diosa como Quetzalcóatl, vistiendo o portando la pieza, pero si pensando en la diosa bohémica, que utilizaría esa joyería entonces sí se trabajó muy en individual, respetando la inspiración de cada joyero”.
El proceso creativo comenzó en julio, con una etapa de intensa investigación histórica y conceptual, y que se materializó en dos meses de producción en taller: “Lo que más disfruté fue gozar el proceso”, compartió. Desde las juntas creativas hasta el trabajo en taller y el diálogo para hacer las piezas más comerciales, para la diseñadora cada etapa fue abrazada conscientemente.
“Este don creativo hace que la vida tenga un sentido más artístico, más dinámico y si lo puedes compartir y lo puedes regalar, creo que eso hace que cada proyecto se disfrute mucho y tenga una proyección muy grande al saber trabajar en equipo, al saber compartir y al saber disfrutar cada uno de los procesos”, Andrea Muñoz Ramírez, directora creativa la firma Bohémica.
“Cada uno de los retos que requirió los abracé, desde las juntas, desde mi trabajo individual creativo, desde compartir con las personas dentro del taller, rebotar ideas, opciones para hacerlo un poquito más comercial también. Trabajé varias cuestiones o trabajamos como marca otras cosas que no se habían tomado en cuenta anteriormente, pero sobre todo fue eso, disfrutar todos los procesos hasta llegar al desfile y eso fue como cerrar con broche de oro”.
Con nueve años de trayectoria desde la fundación de la marca en 2016, Bohémica se ha consolidado gracias a la pasión, el compromiso y el trabajo de todo un equipo. Para la diseñadora, también docente de modas, el gran acierto de la firma ha sido, hasta ahora, entender la creatividad como un don que se comparte.
“Este don creativo hace que la vida tenga un sentido más artístico, más dinámico y si lo puedes compartir y lo puedes regalar, creo que eso hace que cada proyecto se disfrute mucho y tenga una proyección muy grande al saber trabajar en equipo, al saber compartir y disfrutar cada uno de los procesos”.
Para Andy Bohémica, el 2025 trajo consigo crecimiento y expansión del taller; por lo que al 2026 lo visualiza como una oportunidad para explorar nuevas áreas sin perder el espíritu colectivo. Fiel a su esencia, Bohémica, una marca presente en los 53 principales escenarios de moda en Jalisco como Escaparate e Intermoda, muestra desde la creatividad y la moda, que la historia sigue habitando el presente.

