Artesanía, diseño y conciencia: el nuevo pulso de la moda en México

por adminjoyam

Por: Thelma Gust Ramos

A nueve años de su creación, Mexicanartes ha evolucionado hacia un modelo que integra diseño contemporáneo y trabajo artesanal para resignificar el uso del textil mexicano. Su directora, Silenia García Moreno, destaca los retos de la producción manual y la importancia de construir una industria que, en diálogo con la joyería, priorice procesos, identidad y valor cultural frente a la moda rápida.

Mexicanartes nació con el objetivo de integrar el valor del textil mexicano a una propuesta contemporánea que permitiera su uso más allá de lo ocasional, situándolo en la vida cotidiana desde una perspectiva de diseño, identidad y consumo consciente. En un contexto donde la moda y la joyería comienzan a compartir discursos en torno a lo artesanal, la trazabilidad y el valor cultural, este tipo de iniciativas evidencian cómo se puede fortalecer lo hecho en México desde sus propios lenguajes.

“Somos una empresa de mujeres para mujeres. Este año estamos cumpliendo nuestro año 9. Comenzó la marca al inicio con mi hermana y conmigo; lo hicimos de forma muy natural, muy casual, tomándonos fotos. Mi hermana vivía en Oaxaca y entonces tuvimos contacto con el arte textil mexicano en toda expresión en Oaxaca. Empezamos a usar nosotros los textiles mexicanos bordados a mano de forma casual por el puro gusto”, compartió Silenia García Moreno, directora general de Mexicanartes, en entrevista con Joya Magazine.

A partir de ese momento, el proyecto evolucionó hacia un modelo en el que el diseño propio se convirtió en un eje central, permitiendo reinterpretar los textiles tradicionales dentro de una estética contemporánea. Para Silenia, este proceso ha sido clave para ampliar el alcance de estas piezas, integrándolas en contextos urbanos y cotidianos, en sintonía con otras disciplinas como la joyería, que también buscan trascender lo ornamental para convertirse en parte del día a día.

“Hoy en día todo lo que tú ves en nuestra página web son dise- ños propios, donde fusionamos la moda actual con los textiles mexicana”, comentó Silenia, quien compartió que la estructura de la marca se sostiene a partir de la colaboración con artesanas, principalmente en Oaxaca, donde se concentra la producción manual.

“Somos once personas directas, o sea, trabajando en tiendas físicas, en parte administrativa y colaboramos con equipos de artesanas. Estas artesanas están en Oaxaca, toda nuestra producción bordada a mano o fabricación manual es en Oaxaca”.

Sobre la elección de esta región, explicó que respondió al impacto que le generó la calidad del bordado a mano, particularmente en términos de detalle y técnica, lo que transformó su percepción sobre el textil mexicano y su potencial dentro de la moda contemporánea.

“A mí me impactó la excelencia de un textil bordado a mano. O sea, yo antes de conocer Oaxaca no tenía la conciencia de un textil bordado a mano”.

A partir de esa experiencia, señaló que uno de los principales objetivos fue trasladar estos textiles a un uso cotidiano, alejándolos de una lógica asociada a momentos específicos o celebraciones. Este planteamiento, indicó, también se alinea con la manera en que la joyería artesanal ha buscado posicionarse como un elemento constante en la vida diaria, sin perder su carga simbólica.

“Yo quise llevar nuestros textiles mexicanos a una vida diaria, o sea, ponerme cualquier día, un textil bordado a mano, un tejido telar y que nuestra fabricación sea 100% hecha en México”, afirmó.

Asimismo, explicó que la propuesta se construye a partir de diseños atemporales y el uso de fibras naturales, como parte de una estrategia orientada a fomentar un consumo más consciente. Este enfoque responde, dijo, a un perfil de consumidor que se interesa por el origen de las prendas, los materiales y las condiciones en las que fueron elaboradas.

“La base de su diseño es atemporal. Y usamos fibras naturales, porque lo que buscamos es que haya un consumo de moda mucho más consciente, mucho más pensado, mucho más sentido”, explicó Silenia, quien reconoció que este modelo implica retos importantes, especialmente en lo relacionado con los tiempos de producción, debido a la naturaleza manual de los procesos, lo que obliga a una planeación anticipada y a una logística más compleja.

En cuanto al contexto de la industria, consideró que tanto la moda como la joyería artesanal comparten una posición frente a la globalización y la moda rápida, al priorizar la calidad, los procesos y el valor cultural por encima de la producción en volumen, lo que las coloca en una dinámica contraria a las lógicas de consumo masivo.

“Como diseñadores y creadores mexicanos al crear una joyería o una un diseño textil, somos una resistencia ante la moda rápida, una resistencia a esta globalización donde hay tanto producto chino importado somos una resistencia”, destacó.

Finalmente, señaló que el mercado ha evolucionado hacia una mayor conciencia sobre el consumo de productos hechos en México, lo que ha facilitado la aceptación de este tipo de propuestas, aunque reconoció que el proceso inicial implicó diversos desafíos.

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