La minería mexicana continúa consolidándose como uno de los sectores estratégicos para la economía nacional. De acuerdo con cifras recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y reportes especializados del sector, estados como Zacatecas, Sonora y Durango encabezan la producción nacional de minerales clave, fortaleciendo su relevancia industrial y económica hacia 2026.
Zacatecas se mantiene como el principal referente minero del país gracias a su liderazgo en plata y plomo. Según datos de la Estadística de la Industria Minerometalúrgica (EIMM), la entidad registró un crecimiento importante en la producción de plata y zinc durante el último año, consolidando su posición dentro del mercado internacional de metales preciosos.
Por otro lado, Sonora continúa dominando la extracción de cobre en México. La entidad también destaca por su producción de oro y por concentrar buena parte de la actividad de exploración minera nacional. Diversos análisis del sector señalan que la infraestructura minera sonorense y la presencia de inversión extranjera han permitido que el estado conserve un papel estratégico dentro de la industria extractiva.
Durango figura igualmente entre las entidades con mayor actividad minera, especialmente en plata y zinc. La diversificación de minerales y la operación de compañías nacionales e internacionales han fortalecido el crecimiento económico regional y la generación de empleo especializado.
Otros estados como Chihuahua, Guerrero, San Luis Potosí, Michoacán y Coahuila también mantienen una participación relevante en distintos segmentos de la minería nacional. San Luis Potosí, por ejemplo, se ha consolidado como líder absoluto en la producción de fluorita, mineral utilizado en procesos industriales y metalúrgicos de alto valor agregado.
A nivel nacional, la minería genera más de 278 mil empleos y continúa atrayendo inversión extranjera, especialmente en proyectos relacionados con oro, plata, cobre y minerales estratégicos para la transición energética. Sin embargo, el sector también enfrenta desafíos vinculados a regulaciones, sustentabilidad y cambios en las concesiones mineras impulsadas por el gobierno federal.

