Trabajo y vocación: legado en la joyería

por adminjoyam

Por: Thelma Gust Ramos

El empresario Horacio Vázquez Parada, director general de Horoz, comparte la visión que ha sostenido el liderazgo de una empresa joyera en México. Trabajo constante, calidad, confianza y el papel fundamental de la mujer en la industria articulan un testimonio que refleja el impacto social, económico y cultural de la joyería mexicana, así como los retos y oportunidades de un sector que continúa evolucionando desde el legado familiar hacia el futuro.

¿Cuáles cree fueron los valores o principios clave que hoy mantienen el liderazgo de Horoz en la industria joyera mexicana?

“Aparte de mi padre, mi abuelita paterna también fue joyera, tuvo un taller de joyería en los 40. Yo represen- to una tercera generación. En este negocio participó mi madre, la señora Marina Parada Tovar, ella trabajó tanto en el taller de mi padre, haciendo las ceras para el vaciado y cociendo los tubos o cubiletes con yeso para el proceso de vaciado, y también en las ventas; ella hacía las notas, los costos, la cobranza, todo a mano.

“De los valores que para nosotros son el ADN en nuestra empresa son: un ejemplo de trabajo constante, el emprendimiento; porque ellos iniciaron desde cero. Fueron personas muy humil- des que emprendieron con su trabajo y esfuerzo, y el tercero también muy importante, fue que siempre ofrecieron productos de calidad. La mística que tienen, que nos inculcaron, es que busquemos clientes para muchos años, y en la joyería, que es tan delicado, para tenerlos a largo plazo, se requiere confianza, y la confianza se gana con los precios justos, gramos justos y desde luego la calidad del kilataje justo”.

Hay un fuerte legado en Horoz, ¿qué valor toma la visión de dos mujeres empresarias para impulsar a una marca fami- liar, y en el plano general, el papel de la mujer en el sector joyero?

“La mujer está presente en la joyería en todos los ámbitos. Si nos vamos a las fábricas, también son mayoría; por ejemplo, las ceras, el montado de piedra en el diseño, en diamantado, en el trabajo al detalle. Nosotros siempre en producción tuvimos más mujeres que hombres. En la comercialización, si vemos a los joyeros, también son 80 ó 90% las vendedoras. Nuestros clientes son más mujeres que hombres y muy trabajadoras; y por último en el consumidor, de nuestros productos 93 ó 95%, son para dama, tenemos muy pocos productos para caballero y la verdad tienen una rotación muy baja; son la parte esencial las mujeres”.

“En el caso de mi madre, ella tuvo mucha dedicación, para mí es admirable porque ella tenía que atender a 12 hijos, ser mamá y empresaria, desde hacer de comer, el cuidado y la educación, y aparte se dedicaba a hacer labores de fabricación y de venta de joyería. Se desvelaba horas y horas, y esto para mí, la dedicación de mi madre, es algo muy valioso, porque con la inteligencia de mi padre, que fue una persona muy sobresaliente, se pudieron fusionar y cohesionar para hacer una empresa desde cero, hasta tener éxito en diferentes décadas”.

¿Qué tan importante es visualizar que se pueden obtener grandes resultados en el sector cuando se crea mancuerna entre hombres y mujeres?
“Yo pienso que es tan diverso nuestro gremio de joyería, que hay oportunidades tanto para los hombres como para las mujeres, o para los matrimonios que puedan estar en sociedad, ya depende de cada matrimonio cómo se puedan organizar, pero sí he visto grandes ejemplos de mujeres emprendedoras, incluso, que solas han desarrollado grandes empresas, y han sido parte importante del negocio familiar. Yo, a mis hijas, les he recomendado que sean empresarias, que se den la oportunidad de conocer la joyería, que la trabajen porque es un buen negocio, y en un futuro puedan tener su propia empresa, ¿en qué área?, hay muchísimas opciones: alta joyería con diamantes, joyería comercial, platería, bisutería, exportaciones, marketplace, comercialización de insumos y productos, fabricación, importaciones; es amplísimo”.

“Hoy en día, se puede vender al detalle, de mayoreo o a través de catálogo. Nosotros en Horoz tenemos una venta base a través del catálogo, y tiendas departamentales, entonces estas opciones son nichos o modelos de negocio tan amplios en la joyería que tienen esa versatilidad; diseño es otra opción, incluyendo joyería de autor, etc. Yo les digo que se den la oportunidad, de que la conozcan, espero que les guste para que siga la cuarta generación, y que a futuro lo puedan ver como un negocio”.

Para muchas familias en Jalisco y en México, la joyería es su principal fuente de ingreso. ¿Cómo describiría el impacto social y económico que la industria joyera ha tenido en las familias del sector?

“Desde luego no es una de las industrias prioritarias a nivel nacional, pero sí es importante en Jalisco. Algo que me llama mucho la atención es que genera mucho autoempleo. Si te fijas, muchas personas, incluyendo mujeres en su mayoría, mantienen sus hogares, vendiendo joyería; son bien trabajadoras, se autoemplean, después van creciendo y pueden tener una empresa”.

“Nosotros le llamamos un gremio o un trabajo muy noble, por- que siempre tiene ventajas y se vuelve exitoso. Una de las ventajas es el valor del producto. En 18 meses, el precio del oro como materia prima se ha duplicado en su valor; entonces todas las y los empresarios que lograron mantener los inventarios tuvieron incremento en sus activos muy importante”.

Cada vez la gente valora más al oro y a los metales preciosos como activos fijos de inversión, ¿qué ventajas le ha traído esto al mercado?

“En la joyería de oro comercial, principalmente en nuestro país, la compra el nivel socioeconómico bajo y medio de la población; eso es una realidad. Para nosotros, las principales plazas muchas veces no están en los mercados altos, sino en mercados de niveles socioeconómicos, medios y bajos, por eso Oaxaca, Chiapas, todo el sureste, Guerrero, Michoacán y las fronteras son plazas muy importantes, porque ellos han aprendido, a parte de la tradición de la joyería, que sus joyas valen y los pueden sacar de un apuro. Si tienen que pagar las escuelas o los regalos de Navidad o alguna enfermedad, las empeñan y las vuelven a recuperar; entonces tienen ese concepto, más que inversión, le llaman ahorro, qué mejor que una pieza que pueden lucir, puedan usar, les sirve como si tuvieran ese ahorro o patrimonio”.

“Aparte de eso la joyería la pueden heredar. También las joyas pasan de generaciones, quién no ha escuchado hablar de las jo- yas de la abuelita. La joyería también tiene ese sentido, porque es valiosa y tiene una estima especial esa joya, un recuerdo para siempre”.

¿Cuáles considera han sido los grandes aciertos de la industria joyera mexicana en los últimos años?

“Yo creo que la industria joyera en México, especialmente en Jalisco, es gente que emprende, que no se rinde, porque también tenemos muchas adversidades y siempre hemos buscado mejorar. Un parteaguas importante fue el Tratado de Libre Comercio, cuando entró inicialmente a mediados de los 90, que se empezó a desgrabar, la joyería mexicana que fabricábamos era muy básica, pero la mayoría empezamos a invertir en tecnología, muchos fabricantes nos fuimos a Italia a comprar maquinaria, incluso a traer asesores italianos para buscar mejorar en calidad, en diseño, en técnicas y eso fue un gran acierto, porque la diferencia entre la joyería italiana, que era líder a la mexicana, era altísima, pero poco a poco se fue ajustando hasta llegar, en algunos casos, a competir con buenos productos, diseños y muy buena calidad”.

“Somos un gremio unido, nosotros le llamamos la familia joyera, nos apoyamos y nos unimos en situaciones difíciles o adversas y hacemos fuerza. En nuestra Cámara de Joyería nos sentimos muy bien representados, desde temas de promoción, seguri- dad, en materia jurídica, hacemos fuerza para sacar las mejores condiciones para nosotros. Otro gran acierto es Expo Joya, que orgullosamente la hacemos en Jalisco y ha sido una vitrina importante para nuevas propuestas, diseños, colecciones, y al mismo tiempo nuevos clientes. La creación de Centros Joyeros que tenemos en Guadalajara, nos ha ayudado primero a protegernos en seguridad, segundo que los clientes en un solo lugar encuentren varias alternativas, y tercero, a compartir los costos diferentes de promoción, publicidad y demás”.

En el mercado interno, ¿la calidad ha sido un diferenciador para las empresas joyeras en México?

“Yo creo es muy importante porque existían en los 90 muchas empresas que vendían bajos kilatajes, y te hablo de más de un ki- late de diferencia, y con esto no podíamos competir. Actualmente, con el programa de Grupo de Calidad y los esfuerzos que se hacen con la nueva Norma Oficial Mexicana lo que buscamos es ganar prestigio y confianza en los clientes, que los consumidores sepan que la calidad que compran es real y no los timen. Grandes empresas trabajamos mucho en vigilar esa calidad, el hecho de que exista Grupo de Calidad, de que los que participamos en Expo JOYA nos tomen muestras para el cumplimiento del kilataje es muy bueno porque en este negocio es trascendental. Guadalajara se ha ganado la confianza de muchos mercados por ello”.

“A Horoz no le gusta competir por vender barato, no es nuestra filosofía el precio, nosotros buscamos más bien el tipo de pro- ducto que tenga un precio conveniente y, sobre todo, nos enfocamos la servicio al cliente, nuestra fuerza es la calidad en kilataje y terminado, tener los productos, optimización del tiempo de entrega; todo en conjunto”.

¿Cuáles son esas habilidades y conocimientos que usted considera deben de ser vitales, para quien desea emprender en la joyería?

“Desde cuestiones muy técnicas como quedar bien con tus pagos y tus compromisos. A mí me gusta mucho el tema de analizar todas las oportunidades de negocio, segmentarlas por materiales, por canales de distribución, por tipo de clientes, mercados, líneas, tendencias y escoger algunas en específico; de capacitarse y aprender. No podemos abarcar todo, pero sí especializarnos y ser competitivos en ello; esto a los nuevos emprendedores les puede servir, porque que también se requiere constancia, de ninguna manera es un negocio sencillo, es un negocio riesgoso, pero también en los riesgos están las oportunidades. Hay un dicho que me gusta mucho: que riesgosas son las empresas que no arriesgan; pero las joyerías son de riesgo por la volatilidad de los metales, la inseguridad y por la inversión que se requiere; todo esto tiene un riesgo, pero al mismo tiempo sabiéndolos absor- ber, mitigar, controlar, pueden ser negocios muy importantes”.

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