Home · Blog · EN JOYA : Entrevista: Mónica Weber

EN JOYA

Mónica Weber

Inspiración precolombina, y texturas innovadoras.

Mónica Weber-Butler se introduce al diseño de joyas en 2003. Nacida en la ciudad de México, desde hace 26 años radica en Londres, donde se ha granjeado una singular carrera en el universo de la joyería. Durante su infancia, recorrió la república a lado de su familia. Más tarde viajaría por el mundo junto con su esposo.

Al crear sus propias piezas, le gusta explorar diferentes avenidas. Como parte de su proceso creativo, implementa la historia: “Me encanta todo lo que son los diseños precolombinos, me gusta lo gráfico, lo simple y elegante de ese estilo. También me gusta mucho explorar combinaciones de materiales: algunos de los anillos que he hecho últimamente mezclan la plata con PVC, son combinaciones inusuales que se me hacen combinaciones interesantes”.

Sus experiencias de vida también han influido en la creación de piezas nuevas. “Hace poco tuve una cirugía de los ojos y todo lo relacionado con la visión me llama la atención; estoy haciendo anillos reciclando lentes ópticos y mezclándolos con la plata”. Estos elementos forman parte de su nueva colección, con miras a ser lanzada al mercado en noviembre.

Para poder lograr esta conjunción de materiales usa como base el PMC, que es plata pura en arcilla. La flexibilidad de este elemento hace posible la combinación con otros materiales al momento de la creación, o más tarde, cuanto se introduce en los hornos de alta temperatura. “Como es arcilla, se puede diluir con agua. He utilizado de todo, hasta cereales como los cheerios, que al cubrirlos con ese material adquieren una textura totalmente diferente”.

Su carrera inició mientras estudiaba arte y diseño en la Universidad de Westminster en Inglaterra. “Fue una experiencia de lo más deliciosa”, comenta. En 2003 empezó a trabajar con el PMC y fue como si se le abrieran las puertas a un mundo completamente nuevo. “Las posibilidades que este material permite son extraordinarias. En un día puedes hacer lo que antes llevaba meses; puedes combinarlo con muchísimas cosas”.

Mónica utiliza materiales fotosensibles para lograr una textura única en sus piezas. “Es esa exploración lo que me fascina. Y al final el material queda como plata pura”. Todo joyero en Inglaterra debe estar registrado ante el gobierno, es requisito que sus piezas sean evaluadas y obtener su quilataje antes de que salgan a la venta. Las piezas de PMC siempre obtienen un 9.999 de pureza.

Describe su perspectiva estética en solo tres palabras: “Simple, elegante y accesible”.

Su última colección se inspira en Beer, la villa de pescadores donde habita actualmente. “Es una villa pequeña con muchísima historia. Hice unos collares para celebrar el producto del mar, la textura de cada pieza es como escamas de pescado; hice también libros decorados con elementos de plata representando la pasión que los marineros tienen por el mar y la necesidad del viento para navegar. La colección está inspirada en la villa, las rocas, las piedras de la playa, el movimiento de las corrientes del mar”.

Su entrada al mundo de la joyería fue un proceso gradual. Siempre se sintió atraída por el arte y el diseño. Al descubrir el PMC, comenzó a trabajar con perlas y otras piezas, combinando elementos y posibilidades. “Fue amor a primera vista”.

Su pasión por la cultura prehispánica forma gran parte de su proceso creativo. “Estando lejos de tu país te enamoras de tu cultura. Me enamoré profundamente de la cultura azteca, de los mayas. Ha sido un resurgimiento increíble. Me llaman la atención lo exquisito de los diseños que hacían con técnicas rudimentarias; la simpleza del diseño en contraste con el impacto que causa y la elegancia que transmite. En México tenemos una riqueza cultural extraordinaria que desafortunadamente no aprovechamos, somos muy afortunados por la gran variedad de artesanías que tenemos”.

Cuando no pasa el tiempo en su estudio, o pensando en su próxima creación, Mónica disfruta de leer, por eso ha acumulado una biblioteca bastante grande. “No me compro zapatos, pero me compro libros”. Se define a sí misma como una persona sumamente curiosa y con un gusto muy ecléctico.

Ha creado su propia escuela de joyería y diseño, donde imparte capacitación en el manejo del PMC. “Están explorando la joyería de una manera diferente y es muy bonito ser el vehículo que les permite explorar lo que es la joyería y el arte de crear con las mano”. Al terminar su capacitación, muchos de sus estudiantes han comenzado sus propios negocios de joyería.

Las piezas de Mónica Weber se encuentra a la venta en una boutique en Beer de nombre Lily Brown, también en la galería Marie House. Más allá de sus puntos de venta, esta innovadora diseñadora crea joyas por comisión. Puedes contactarla a través de su sitio web: www.esjd.co.uk

{module 64}

© 2014 JOYA MAGAZINE. Todos Los Derechos Reservados.